El Mando Central de EE. UU. informó que destructores de la Marina de EE. UU. en el Estrecho de Ormuz fueron atacados por Irán utilizando misiles, drones y lanchas rápidas, aunque ningún barco estadounidense resultó impactado. En respuesta, las fuerzas estadounidenses neutralizaron las amenazas y atacaron instalaciones militares iraníes. Irán acusó a EE. UU. de violar un alto el fuego al atacar un petrolero y realizar bombardeos aéreos en áreas civiles, alegando pérdidas significativas infligidas a los buques estadounidenses. El presidente Trump describió los ataques de represalia de EE. UU. contra puertos iraníes como un "castigo menor", enfatizando que el alto el fuego sigue vigente. EE. UU. busca poner fin al conflicto, que ya cumple tres meses, pero espera la respuesta de Irán a las propuestas para reabrir el Estrecho de Ormuz y abordar cuestiones nucleares. La situación sigue siendo tensa mientras ambas naciones navegan el frágil alto el fuego.