Estados Unidos se está posicionando para convertirse en un líder en activos digitales y políticas, mientras continúa desarrollando marcos regulatorios integrales. Con un enfoque creciente en la innovación y la seguridad, el gobierno estadounidense está trabajando para establecer directrices claras que podrían establecer estándares globales para la gestión de activos digitales y la tecnología blockchain. Este movimiento se considera un esfuerzo estratégico para mejorar la competitividad del país en la economía digital que evoluciona rápidamente.