Las tasas hipotecarias a 30 años en Estados Unidos han aumentado a 6.51%, marcando el nivel más alto desde agosto. Se espera que este aumento en las tasas ejerza una presión adicional sobre los compradores de viviendas, lo que podría afectar la asequibilidad y la demanda en el mercado inmobiliario. Este incremento se produce en medio de ajustes económicos en curso y podría influir en la dinámica futura del mercado de la vivienda.