Una propuesta de Ingreso Universal Alto, financiada mediante cheques del gobierno federal, está ganando atención como una solución al desempleo provocado por los avances en inteligencia artificial y robótica. Los defensores argumentan que, dado que la inteligencia artificial y la robótica aumentan significativamente la producción de bienes y servicios, el incremento en la oferta monetaria no conducirá a la inflación. Este enfoque busca garantizar la estabilidad económica y el apoyo a las personas desplazadas por los avances tecnológicos.