El Reino Unido ha introducido un nuevo marco regulatorio para las criptomonedas, alineándolas con los estándares financieros tradicionales. Katherine Kirkpatrick Bos, una figura destacada en la industria, destacó los desafíos que esto plantea, especialmente para las empresas más pequeñas. Enfatizó que los requisitos estrictos podrían afectar significativamente a estos negocios, generando preocupaciones sobre la viabilidad del cumplimiento para mantener las bases de clientes en el Reino Unido.