Los fiscales ucranianos han transferido más de 8.3 millones de USDT en activos criptográficos incautados a la agencia nacional de gestión de activos ARMA, marcando la primera instancia de tal transferencia. Los activos fueron confiscados a un presunto miembro de un grupo internacional de hackers involucrado en ataques de ransomware en Europa y Estados Unidos, que resultaron en pérdidas superiores a los 100 millones de dólares. Se alega que el grupo lavó los ingresos en Ucrania mediante la compra de bienes raíces y vehículos. Actualmente, cuatro sospechosos están detenidos y los activos congelados totales superan los 11.1 millones de dólares, incluyendo bienes raíces, vehículos y aproximadamente 1 millón de dólares en efectivo. Esta transferencia a ARMA es significativa ya que es el primer caso de la agencia que involucra activos digitales desde sus reformas en 2025 destinadas a mejorar la transparencia en la gestión de activos.