El Reino Unido ha finalizado un acuerdo histórico de libre comercio con el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), que se proyecta aumentará el PIB del Reino Unido en 3.700 millones de libras anuales. Este acuerdo histórico, el primero entre el CCG y una nación del G7, sigue a más de cinco años de negociaciones e incluye a Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Kuwait, Omán y Catar. Se espera que el acuerdo aumente el comercio bilateral, que actualmente supera los 40.000 millones de libras, hasta en un 20%. El acuerdo elimina aproximadamente 580 millones de libras en aranceles anuales sobre las exportaciones británicas, beneficiando a sectores como el automotriz y el alimentario. De manera crucial, también otorga a los servicios financieros y a las empresas fintech del Reino Unido acceso formal al mercado de la región del Golfo, alineándose con las ambiciones de ambas partes de convertirse en centros de activos digitales. Los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita han estado avanzando en sus infraestructuras de criptomonedas y blockchain, mientras que el Reino Unido ha estado fortaleciendo su marco regulatorio para atraer negocios de criptomonedas que cumplan con la normativa. Este acuerdo posiciona al Reino Unido como una base estratégica para las empresas que apuntan tanto a los mercados europeos como a los del Medio Oriente, facilitando potencialmente flujos significativos de capital de los fondos soberanos del CCG hacia los activos digitales. Aunque el TLC carece de disposiciones específicas sobre criptomonedas, sienta las bases para futuros acuerdos sectoriales, mejorando la ventaja competitiva del Reino Unido en el panorama global de las finanzas digitales.