Los reguladores financieros del Reino Unido han priorizado el desarrollo de stablecoins vinculadas a la libra esterlina como un enfoque clave para 2026, con el objetivo de establecer marcos regulatorios claros mientras el mercado aún está en sus inicios. El Banco de Inglaterra está llevando a cabo consultas para evaluar el impacto de la emisión de dinero por parte del sector privado en la economía, con la meta de evitar la supervisión fragmentada que se observa en el mercado de stablecoins de Estados Unidos. El mercado de stablecoins del Reino Unido, valorado actualmente en poco más de 5 millones de dólares, presenta una oportunidad para implementar regulaciones sólidas desde el principio. Las reglas propuestas incluyen mantener el 40 % de los activos que respaldan las stablecoins en el Banco de Inglaterra, garantizar el canje el mismo día por moneda fiduciaria y limitar las tenencias individuales y empresariales. Además, los proveedores de stablecoins deben operar bajo una estructura legal de fideicomiso, y se prohíbe a los emisores ofrecer rendimientos a los tenedores. Estas medidas buscan fomentar la innovación mientras se integran la seguridad y la competitividad en el panorama de las monedas digitales del Reino Unido.