Los costos de endeudamiento del gobierno del Reino Unido se han disparado a niveles no vistos desde 1998, con rendimientos de bonos a 30 años alcanzando el 5.807% y rendimientos a 10 años superando el 5.11% al 13 de mayo. Este aumento está impulsado por la incertidumbre política en torno al liderazgo del primer ministro Keir Starmer y la inflación persistente alimentada por el aumento de los costos energéticos. La especulación sobre un posible desafío de liderazgo dentro del Partido Laborista, con figuras como Andy Burnham y Angela Rayner como posibles sucesores, ha contribuido a la inquietud del mercado. La fuerte dependencia del Reino Unido de las importaciones de gas natural lo ha hecho particularmente vulnerable a las presiones inflacionarias derivadas del conflicto en el Golfo, lo que ha generado preocupaciones de que el Banco de Inglaterra pueda necesitar aumentar las tasas de interés al 5.25%. Esta situación ha llevado a que los costos de endeudamiento del Reino Unido superen a los de otras naciones del G7. Mientras tanto, Bitcoin ha ganado un 5% hasta los 68,200 dólares, reflejando un patrón visto durante la crisis Truss de 2022, ya que la acumulación de Bitcoin con base en el Reino Unido aumenta en medio del estrés del mercado tradicional.