Un reciente ataque aéreo ha puesto en duda la reputación de Dubái como un refugio seguro y neutral a nivel global, lo que podría afectar al turismo, al mercado inmobiliario y a la confianza de los inmigrantes. Aunque el autor considera que es poco probable que los Emiratos Árabes Unidos enfrenten un conflicto prolongado a corto plazo, el verdadero riesgo a largo plazo radica en la erosión de su estabilidad percibida.