El Partido de la Justicia y el Desarrollo (AK Party), que gobierna en Turquía, ha presentado un proyecto de ley al parlamento que propone un impuesto sobre la renta del 10% sobre las ganancias de criptomonedas y un impuesto del 0,03% sobre las transacciones para los proveedores de servicios de criptomonedas. El proyecto de ley obliga a las plataformas a retener un impuesto del 10% sobre los ingresos y ganancias de las transacciones de criptomonedas trimestralmente. Las transacciones en plataformas no autorizadas requerirían declaraciones fiscales anuales. Además, los proveedores de servicios de criptomonedas deben pagar un impuesto del 0,03% sobre las operaciones y transferencias ejecutadas o intermediadas. Según Chainalysis, el volumen de comercio de criptomonedas en Turquía alcanzó casi los 200 mil millones de dólares en 2025, situándose entre los más altos a nivel mundial.