Turquía ha anunciado nuevas regulaciones para las plataformas de criptomonedas, que exigen la verificación del origen y el propósito de todas las transferencias. Las nuevas normas también introducen retrasos en los retiros e imponen límites estrictos a las transacciones con stablecoins, estableciendo un tope de 3.000 dólares diarios y 50.000 dólares mensuales. Estas medidas forman parte de los esfuerzos de Turquía para mejorar la supervisión y el control sobre las transacciones de activos digitales dentro del país.