Donald Trump ha emergido como una figura clave en el panorama de las criptomonedas en 2025, con la transición de su administración del escepticismo al apoyo activo a los activos digitales. Este cambio ha colocado a las criptomonedas en la vanguardia de la estrategia económica de Estados Unidos, fomentando un impulso regulatorio y aumentando la confianza institucional. Como resultado, se ha iniciado un diálogo nacional sobre el papel de las criptomonedas en el futuro de América, marcando un cambio significativo en el discurso político y económico en torno a las monedas digitales.