El auge de los memecoins ha generado preocupaciones sobre las intenciones originales de la criptomoneda. A principios de 2025, Trump lanzó su propio memecoin, TRUMP, seguido de un segundo token, MELANIA. Este movimiento se interpreta como una señal del declive del primer token, reflejando las inquietudes más amplias del mercado sobre la sostenibilidad y el propósito de tales emprendimientos.