El expresidente Trump ha instado a las principales empresas tecnológicas, incluyendo Amazon, Google, Meta y Microsoft, a comprometerse con promesas energéticas destinadas a mitigar el impacto de los centros de datos en el aumento de los costos de electricidad. Esta demanda surge mientras Estados Unidos enfrenta un aumento vertiginoso en los precios de la electricidad, que han incrementado más del 30 % desde 2020. En las regiones con centros de datos activos, los costos han aumentado un 267 % en los últimos cinco años. En respuesta a la crisis de asequibilidad, el Departamento de Energía de EE. UU. ha otorgado préstamos por 26.500 millones de dólares a las empresas de servicios públicos del sureste para reducir los costos de construcción de plantas de energía. Además, el mayor operador de la red ha propuesto limitar los precios mayoristas, y algunos gobernadores están considerando congelar las tarifas de servicios públicos. La Casa Blanca convocó una reunión con los gigantes tecnológicos para abordar estos problemas, destacando el papel significativo que los centros de datos desempeñan en el panorama energético actual.