Trump ha pedido a los contratistas de defensa que detengan la recompra de acciones y aumenten la producción de armas, enfatizando la necesidad de la seguridad nacional a largo plazo por encima de las ganancias financieras a corto plazo. Criticó a la industria por priorizar las recompras en lugar de invertir en nuevas instalaciones y urgió a acelerar la producción en medio de retrasos en programas clave. El Pentágono está negociando actualmente con Lockheed Martin y RTX para ampliar la capacidad de producción de misiles. Los comentarios de Trump han generado especulaciones sobre posibles órdenes ejecutivas para regular la remuneración ejecutiva y prohibir las recompras en el sector de defensa.