El presidente Trump ha instado a las empresas de inteligencia artificial a asegurar de manera independiente el 100% de la energía necesaria para sus centros de datos. Esta iniciativa forma parte de su "Compromiso de Protección al Consumidor de Energía", cuyo objetivo es garantizar que las empresas de IA no dependan de recursos energéticos públicos, protegiendo potencialmente las tarifas energéticas para los consumidores. Esta medida refleja un enfoque creciente en prácticas energéticas sostenibles dentro de la industria tecnológica.