El presidente Trump ha anunciado un programa de compra de valores respaldados por hipotecas (MBS) por valor de 200 mil millones de dólares, destinado a reducir las tasas hipotecarias y abordar la crisis de asequibilidad de la vivienda. Esta iniciativa, descrita como la "versión personal de flexibilización cuantitativa" de Trump, busca bajar las tasas de interés hipotecarias y los pagos mensuales, mejorando así la capacidad de compra de viviendas. Trump atribuyó la actual crisis de vivienda a las políticas de la administración Biden. Bill Pulte, director de la Agencia Federal de Financiamiento de la Vivienda, confirmó que el plan será ejecutado por Fannie Mae y Freddie Mac sin necesidad de aprobación del Congreso. Las agencias tienen una capacidad operativa combinada de aproximadamente 200 mil millones de dólares para inversiones hipotecarias. Esta medida refleja la estrategia de la Reserva Federal tras la crisis financiera de 2008 de estabilizar los mercados mediante la compra de MBS. A pesar de una reducción de 75 puntos básicos en la tasa de interés por parte de la Fed, la tasa hipotecaria fija a 30 años sigue siendo alta, en 6.16%, manteniendo los costos de vivienda como un tema político y económico significativo.