El presidente Donald Trump ha emitido una advertencia a las naciones europeas, amenazando con medidas de represalia si proceden a vender activos estadounidenses, incluidos bonos y valores gubernamentales. Este movimiento marca una escalada significativa en las tensiones financieras entre Estados Unidos y Europa, con posibles implicaciones para los mercados globales. La amenaza surge en medio de negociaciones comerciales en curso y fricciones diplomáticas sobre políticas económicas. Aunque la Casa Blanca no ha detallado acciones específicas de represalia, las medidas potenciales podrían incluir aranceles sobre productos europeos y restricciones a las inversiones. Las entidades europeas poseen aproximadamente 4 billones de dólares en valores del Tesoro de EE. UU., lo que convierte la venta de sus activos en una preocupación crítica para la estabilidad financiera. Expertos financieros advierten que las ventas europeas podrían conducir a un aumento en los rendimientos de los bonos y en los costos de endeudamiento en EE. UU., además de afectar el valor del dólar. La situación subraya la compleja interdependencia de los sistemas financieros globales y el potencial de importantes perturbaciones en el mercado.