Trump ha declarado que no descartaría desplegar tropas terrestres estadounidenses en Irán si se considera necesario, enfatizando su indiferencia hacia las encuestas de opinión pública. Tras un ataque reciente, Trump afirmó que sus acciones estaban justificadas y aseguró que la mayoría de los estadounidenses lo apoyan, a pesar de que una encuesta de Reuters/Ipsos indica solo un 27% de aprobación para el ataque. Trump argumentó que es crucial evitar que "personas locas" obtengan armas nucleares, sugiriendo que las consecuencias de la inacción podrían superar las de los conflictos regionales. Se diferenció de otros presidentes al no descartar categóricamente el despliegue de tropas terrestres, afirmando: "puede que no las necesitemos", pero dejando la opción abierta si fuera necesario.