Un evento de cena vinculado a la memecoin del presidente de EE. UU., Donald Trump, ha provocado una investigación formal por parte de tres senadores estadounidenses, generando preocupaciones sobre un posible esquema de "pago por jugar". El analista Simon Dedic destacó que el token vinculado a Trump supuestamente desvió 4.300 millones de dólares de inversores minoristas, con 1.200 millones de dólares terminando en billeteras de personas internas y 320 millones de dólares supuestamente conectados a la familia Trump. El token ha caído un 95 % desde su pico, dejando a aproximadamente 2 millones de poseedores con pérdidas significativas. La situación ha generado comparaciones con fracasos anteriores en criptomonedas como FTX y Terra Luna, pero los críticos argumentan que este caso es distinto debido a sus vínculos políticos y la supuesta intención de beneficiar a unos pocos selectos. La investigación subraya un creciente escrutinio sobre la industria cripto, mientras los legisladores consideran si es necesario implementar regulaciones más estrictas. El resultado podría tener implicaciones significativas para la credibilidad del sector y el panorama regulatorio.