El presidente Trump anunció que los datos de inflación de junio representan un desarrollo positivo significativo para la economía de Estados Unidos, con el Índice de Precios al Consumidor (IPC) experimentando su mayor caída en seis años. Las cifras del IPC estuvieron por debajo de las expectativas de los 67 economistas encuestados por Bloomberg, con descensos en los precios de la gasolina, electricidad, seguro de automóvil, hoteles y medicamentos con receta. Trump destacó la combinación de un fuerte crecimiento salarial y la caída de los precios, lo que llevó a un aumento del 0,8 % en los salarios reales. Enfatizó la afluencia continua de inversiones, la rápida construcción de fábricas y el aumento del empleo en la manufactura como indicadores de que Estados Unidos está entrando en una "edad de oro."