El presidente Trump ha instruido al Departamento de Justicia para que inicie una investigación sobre las principales compañías petroleras debido a acusaciones de inflar artificialmente los precios de la gasolina. Esta medida se produce en medio de crecientes preocupaciones sobre el impacto de los altos costos del combustible en la economía y los consumidores. La investigación tiene como objetivo determinar si estas empresas han participado en prácticas que manipulan los precios del mercado en su beneficio.