El presidente Trump anunció la terminación del acuerdo de alto el fuego temporal con Irán, aumentando el riesgo de un conflicto militar renovado entre ambas naciones. Hablando en la cumbre anual de la OTAN, Trump declaró: "Para mí, creo que se acabó", descartando el acuerdo como una pérdida de tiempo. Este anuncio sigue a recientes ataques militares de Estados Unidos contra Irán y a la revocación de exenciones que permitían la venta de petróleo iraní, acciones tomadas en respuesta a recientes ataques contra barcos en el Estrecho de Ormuz. Trump criticó al liderazgo iraní, describiéndolos como "escoria" y "personas violentas" que usarían armas nucleares si las tuvieran. A pesar de su retórica dura, Trump indicó que no impediría que los negociadores continuaran las conversaciones, aunque expresó escepticismo sobre su efectividad, calificando los esfuerzos como potencialmente inútiles.