El presidente Trump ha señalado una posible omisión del Congreso para avanzar en un marco regulatorio de stablecoins en Estados Unidos en medio de crecientes tensiones geopolíticas. Trump criticó a los bancos tradicionales por obstruir las leyes GENIUS y CLARITY, advirtiendo que los retrasos podrían trasladar industrias emergentes a países como China. El conflicto se centra en si las stablecoins que pagan intereses deben clasificarse como bancos, una postura que se opone a bancos como JPMorgan Chase. En respuesta, la Casa Blanca, a través del asesor de activos digitales Patrick Witt, enfatizó que los emisores de stablecoins bajo la ley GENIUS tienen prohibido prestar o usar fondos de reserva para inversiones, manteniendo un estatus de "reserva total". Con la ley CLARITY estancada en el Congreso, Trump ha nombrado a Paul Atkins como presidente de la SEC y a Michael Selig para supervisar la CFTC, con el objetivo de establecer un marco regulatorio unificado para la primavera de 2026. Este movimiento podría redefinir la dinámica de poder del sistema financiero estadounidense, desafiando las estructuras bancarias tradicionales.