El presidente de Estados Unidos, Trump, comentó sobre el desempeño del dólar estadounidense, describiéndolo como "bueno" y prediciendo fluctuaciones en la moneda. Desestimó las preocupaciones sobre la depreciación, afirmando que quiere que el dólar vuelva a un "nivel adecuado". Trump sugirió que podría influir en la tasa de cambio del dólar, comparando la posible volatilidad con un "yo-yo", pero criticó dicha manipulación como indeseable. Tras las declaraciones de Trump, el índice del dólar estadounidense (DXY) inicialmente subió, pero luego cayó bruscamente más de 50 puntos, alcanzando su nivel más bajo desde febrero de 2022. Esta caída permitió que las monedas fuera de EE.UU. ganaran terreno, con el yuan chino offshore acercándose a la marca de 6.93 frente al dólar. Paralelamente, los precios del oro se dispararon, superando los 5,180 dólares por onza.