El presidente de EE. UU., Trump, declaró que Irán inició las recientes discusiones sobre el acuerdo, expresando su deseo de llegar a un acuerdo. Trump enfatizó su objetivo de maximizar la disponibilidad de petróleo en el sistema, sugiriendo que si se alcanza un acuerdo, EE. UU. podría gestionar fácilmente la eliminación de uranio enriquecido. Descartó la posibilidad de que Irán se beneficie de su sector petrolero y se abstuvo de discutir la estrategia militar respecto a un posible despliegue de tropas estadounidenses. Trump destacó la intención de EE. UU. de suministrar petróleo a las refinerías asiáticas para mitigar los impactos de la recesión económica.