El presidente Trump ha declarado que el reciente cierre del gobierno, atribuido a los demócratas, ha costado a Estados Unidos "al menos dos puntos en el PIB." Esta afirmación destaca el impacto económico del enfrentamiento político, que ha sido un punto de discordia entre los partidos. Las repercusiones financieras del cierre son una preocupación significativa mientras el país navega su recuperación económica.