Donald Trump está listo para hacer su primera aparición en el Foro Económico Mundial en Davos en seis años, subrayando una presencia significativa de Estados Unidos con la delegación más grande en la historia del foro. El evento de este año, que incluye el regreso del Pabellón de Estados Unidos, se espera que se centre en la toma de decisiones a nivel de infraestructura, con un número récord de líderes políticos y CEOs corporativos presentes. La participación de Trump señala un movimiento estratégico para influir en las discusiones sobre tecnología, políticas y finanzas digitales. Mientras tanto, el CEO de Coinbase, Brian Armstrong, ha tomado una postura en contra de un proyecto de ley propuesto sobre criptomonedas, destacando un cambio en las expectativas regulatorias de la industria. Armstrong argumenta que el proyecto favorece a las grandes empresas y la centralización, lo que podría sofocar la innovación y aumentar las cargas de cumplimiento sin proporcionar claridad. Su postura refleja una maduración más amplia del sector de las criptomonedas, enfatizando la necesidad de una regulación científicamente rigurosa a medida que los activos digitales se vuelven parte integral de la infraestructura financiera.