El expresidente Donald Trump ha pedido un liderazgo en la Reserva Federal inspirado en Alan Greenspan, presidente de la Fed desde 1987 hasta 2006, enfatizando una política monetaria orientada al crecimiento. Las declaraciones de Trump, realizadas recientemente, sugieren una preferencia por un banco central que priorice la expansión económica, potencialmente mediante recortes en las tasas de interés. Esta postura coincide con sus críticas pasadas a los aumentos de tasas de la Fed durante su presidencia. El respaldo de Trump al enfoque de Greenspan, conocido por su flexibilidad pragmática y políticas favorables al mercado, se interpreta como un intento de influir en futuros nombramientos y direcciones políticas de la Fed. Los analistas ven esto como un impulso para un cambio respecto al ciclo actual de endurecimiento bajo el presidente Jerome Powell, quien ha estado abordando la inflación post-pandemia con agresivos aumentos de tasas. El llamado a un presidente "al estilo Greenspan" destaca los debates en curso sobre el equilibrio entre la independencia del banco central y la influencia política, especialmente dado que el panorama económico difiere significativamente del de los años 90. Los comentarios de Trump podrían afectar las expectativas del mercado, aumentando potencialmente la especulación sobre futuros recortes de tasas.