La administración Trump ha solicitado a un tribunal de Estados Unidos que suspenda una resolución del Tribunal de Comercio Internacional de EE.UU. que invalidó el arancel global del 10%. Esta medida, tomada el 11 de mayo, tiene como objetivo facilitar una apelación contra la decisión del 8 de mayo. Si se concede la suspensión, los tres importadores que impugnaron la política arancelaria volverían a estar sujetos al arancel del 10%. El arancel, promulgado en febrero bajo la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, está previsto que expire en julio a menos que el Congreso lo extienda. Esta acción sigue al rechazo por parte de la Corte Suprema de EE.UU. de la mayoría de las medidas arancelarias de la administración para 2025, lo que ha provocado un cambio hacia una nueva estrategia de aranceles globales.