La administración Trump ha anunciado un cambio significativo en la financiación federal de la investigación, redirigiendo miles de millones de dólares desde las universidades hacia iniciativas de inteligencia artificial. Esta medida tiene como objetivo fortalecer la posición de Estados Unidos en la carrera global de la IA al priorizar los avances tecnológicos sobre la investigación académica tradicional. Se espera que la reasignación de fondos afecte a numerosos programas de investigación universitaria, ya que los recursos se concentran en el desarrollo de capacidades de IA.