El Secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Scott Bessent, ha anunciado un plan económico llamado "Un 2026 Próspero", con el objetivo de lograr un crecimiento acelerado sin presiones inflacionarias. Tras las reuniones en el Foro Económico Mundial en Davos, Bessent delineó una estrategia centrada en cambios en las políticas del lado de la oferta, aumento de la inversión y ganancias en productividad. Enfatizó que la economía estadounidense está preparada para la expansión, respaldada por una estimación de crecimiento del 5.4% según el modelo GDPNow del Banco de la Reserva Federal de Atlanta. El plan incluye la desregulación para aumentar la capacidad de producción, particularmente en manufactura y energía, y cambios en la política fiscal a través de la Ley de Reducción de Impuestos para Familias Trabajadoras, que podría proporcionar a los hogares entre $1,000 y $2,000 en reembolsos fiscales. Bessent también destacó un aumento del 12% en la inversión empresarial, especialmente en manufactura de alta tecnología e infraestructura energética, como clave para sostener las ganancias en productividad. La estrategia apunta a resolver los cuellos de botella en la cadena de suministro y las restricciones regulatorias, permitiendo el crecimiento sin aumentar la inflación.