Se informa que los bancos tradicionales están preocupados por las implicaciones de la Ley GENIUS, que amenaza con erosionar sus ventajas competitivas. La ley cuestiona la dependencia de los bancos en el seguro de la FDIC y su capacidad para tomar prestados fondos de los clientes, que se consideran sus últimas defensas significativas. A medida que los emisores de stablecoins buscan capturar una mayor cuota de mercado, se espera que la batalla política se intensifique rápidamente.