En 2026, la industria de activos digitales se ha convertido en un componente clave del sistema financiero global, siendo el cumplimiento normativo crucial para los emprendedores de criptomonedas. Estonia destaca en Europa con su regulación MiCA, que ofrece derechos de pasaporte en 27 países de la UE. Las licencias VASP existentes deben pasar a la autorización MiCA CASP antes del 1 de julio de 2026 para mantener sus operaciones. Australia surge como una opción principal en la región Asia-Pacífico, exigiendo que las plataformas con un volumen anual superior a 10 millones de dólares posean una Licencia de Servicios Financieros Australiana junto con el registro en AUSTRAC. Mientras tanto, Georgia y El Salvador ofrecen entornos fiscales eficientes, con Georgia aplicando un impuesto del 0 % sobre las ganancias retenidas y El Salvador ofreciendo un impuesto del 0 % sobre las ganancias de capital en beneficios de Bitcoin. Jurisdicciones offshore como Seychelles, Mauricio y Panamá se han modernizado para cumplir con los estándares del GAFI, proporcionando opciones flexibles y fiscalmente eficientes para operaciones globales. Curazao sigue siendo líder para plataformas de juegos integradas con criptomonedas, ofreciendo una baja tasa de impuesto corporativo del 2 %. A medida que aumentan las demandas regulatorias, asegurar la licencia cripto adecuada es esencial para mantener la legitimidad y el acceso a la infraestructura financiera global.