El 20% superior de los estadounidenses posee una participación significativa del 56,4% en el mercado inmobiliario de 48 billones de dólares, lo que destaca una marcada disparidad de riqueza. En contraste, el 20% inferior de la población posee solo el 5,1% del mercado. Cabe destacar que el 1% superior de los estadounidenses posee una participación inmobiliaria equivalente a la del 40% inferior, subrayando la concentración de la riqueza entre los individuos más ricos del país.