Tom Lee, presidente de Bitmine, ha destacado el creciente impacto económico de la inteligencia artificial, sugiriendo que la IA se está acercando a un "valle inquietante de la riqueza". Lee predice que los agentes de IA podrían eventualmente generar más ingresos que el propio trabajo de las personas. Prevée un futuro en el que la IA podría gestionar cuentas bancarias, reemplazar ciertos empleos y establecer sistemas financieros independientes, lo que genera preocupaciones sobre las posibles implicaciones para el empleo humano y las estructuras económicas.