Las tasas de fracaso de los tokens han alcanzado niveles sin precedentes, según un investigador de 21Shares que destacó el problema en la conferencia EthCC[9]. El investigador criticó el modelo prevalente de baja flotación y alta FDV (Valoración Totalmente Diluida), sugiriendo que contribuye al aumento de las tasas de fracaso de los tokens. Este modelo, frecuentemente utilizado en la tokenómica, está bajo escrutinio por su potencial para engañar a los inversores sobre el verdadero valor de mercado de un token.