The Economist ha calificado al dólar estadounidense como un activo "peligroso", citando su vulnerabilidad a diversos factores económicos a pesar de una economía estadounidense aparentemente fuerte. La revista destaca preocupaciones sobre la imprevisibilidad de las políticas de la administración actual, posibles aumentos de la inflación y el impacto de la nominación de Kevin Warsh como presidente de la Reserva Federal. Desde que el presidente Trump asumió el cargo en enero de 2025, el dólar se ha depreciado un 10%, a pesar de un repunte reciente impulsado por la postura agresiva de Warsh. Los analistas de The Economist advierten que si Warsh adopta un enfoque más moderado, la inflación podría aumentar, desestabilizando aún más al dólar. La publicación señala que, aunque el mercado de valores ha alcanzado máximos históricos, el aumento de los precios de los metales preciosos y el crecimiento estancado de los activos medidos en comparación con otras monedas sugieren que el dólar está sobrevalorado y podría continuar su declive. La revista concluye que el estatus del dólar como refugio seguro está cada vez más comprometido por los riesgos económicos globales.