Tailandia ha introducido nuevas regulaciones que requieren que las personas que depositen más de 5 millones de baht (aproximadamente 150,000 dólares) en efectivo verifiquen el origen de los fondos. Esta medida amplía las responsabilidades de cumplimiento de los bancos comerciales en áreas como redes de efectivo, grandes cambios de divisas, transacciones con metales preciosos y actividades sospechosas con stablecoins. La iniciativa tiene como objetivo evitar que las entidades reguladas faciliten la corrupción sistémica o las economías sumergidas. Además, el Banco de Tailandia y la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) están realizando auditorías conjuntas centradas en Tether (USDT) para identificar y bloquear flujos ilegales de fondos. La ofensiva también incluye controles reforzados sobre las transacciones con metales preciosos, obligando a los bancos a reportar patrones sospechosos como compras digitales rápidas y retiros físicos el mismo día para combatir el lavado de dinero.