La policía tailandesa, en colaboración con varias agencias, ha incautado 315 equipos de minería de criptomonedas en una operación coordinada en cinco provincias del noreste. Las redadas se dirigieron a 14 ubicaciones donde los operadores supuestamente se dedicaban al robo de electricidad manipulando los medidores para alimentar sus actividades de minería. Las operaciones ilegales resultaron en pérdidas de electricidad por un valor aproximado de 40,38 millones de baht, que incluyen 5,38 millones de baht en multas y alrededor de 35 millones de baht en facturas impagas.