Nueve residentes de Granbury, Texas, han presentado una demanda contra la empresa de minería de Bitcoin MARA Holdings, alegando que sus operaciones mineras generan ruido excesivo, vibraciones y sonidos de baja frecuencia. Los demandantes afirman que estas molestias han alterado sus vidas diarias, afectado negativamente su salud y disminuido el valor de sus propiedades. Están buscando más de un millón de dólares en daños y perjuicios. Esta demanda surge en un momento en que las empresas mineras se están orientando cada vez más hacia la inteligencia artificial y la computación de alto rendimiento, enfrentando un escrutinio regulatorio y comunitario sobre el ruido, el consumo de energía y recursos en todo Estados Unidos.