La reciente adquisición de aproximadamente 130 toneladas de oro por parte de Tether es una decisión estratégica de tesorería, según Ivan Lee, jefe de trading en QCP Group. Este movimiento no contradice la narrativa de Bitcoin como "oro digital", sino que es una estrategia complementaria. El oro, como un activo de reserva no soberano ampliamente aceptado, ayuda a reducir la correlación con los ciclos de liquidez de las criptomonedas y protege contra riesgos específicos del cripto, como los choques regulatorios. Lee destacó que las compras de oro de Tether en el cuarto trimestre representaron el 10 % de la demanda de oro de los bancos centrales durante ese período. Señaló que, aunque Bitcoin conlleva un riesgo de alta beta durante los períodos de ajuste monetario, muestra características similares al oro durante la expansión monetaria. Los inversores pueden usar el oro para cubrirse contra crisis a corto plazo y presiones de liquidez, mientras que Bitcoin sirve como cobertura contra riesgos de política a largo plazo y la devaluación de la moneda, con asignaciones adaptadas a sus perfiles de riesgo.