Reeve Collins, cofundador de Tether, ha anunciado que la industria de las stablecoins está preparada para entrar en una "era 2.0", abordando los problemas estructurales actuales. Collins destacó que, aunque las stablecoins ofrecen conveniencia en pagos y transferencias, los usuarios no se benefician de los rendimientos de los activos de reserva. Los desarrollos futuros se centrarán en la infraestructura financiera y en modelos de distribución de rendimientos, permitiendo a los usuarios compartir las ganancias de las reservas. Collins también habló sobre el panorama regulatorio, señalando que las stablecoins vinculadas al dólar estadounidense son extensiones del sistema financiero de EE. UU., sujetas a supervisión regulatoria. Las contrastó con las monedas digitales de bancos centrales (CBDC), que podrían ofrecer una mayor programabilidad y capacidades de vigilancia financiera. Collins sigue siendo un poseedor a largo plazo de Bitcoin, subrayando su confianza en el futuro de la criptomoneda.