Tesla se acerca al final de su inventario para el Model S y el Model X, con solo unos pocos cientos de unidades restantes. Esto marca un momento significativo para el fabricante de vehículos eléctricos, ya que estos modelos han sido fundamentales para establecer la reputación de Tesla en el mercado de autos eléctricos de lujo. La disminución del stock señala un período de transición para la empresa mientras cambia su enfoque hacia modelos e innovaciones más nuevos.