Tesla ha iniciado su servicio de robotaxi sin conductor en Austin, Texas, marcando un hito significativo en la tecnología de vehículos autónomos. El servicio opera sin un monitor de seguridad en el automóvil, demostrando la confianza de Tesla en sus capacidades de inteligencia artificial. Este desarrollo forma parte de la estrategia más amplia de Tesla para avanzar en las aplicaciones de IA en el mundo real, con proyectos futuros como Optimus que se espera presenten desafíos aún mayores.