Los 500 millones de dólares en bonos corporativos rusos de Telegram han sido congelados en el Depósito Nacional de Liquidación de Rusia (NSD) debido a las sanciones occidentales, lo que pone de relieve la exposición financiera de la empresa al capital ruso. A pesar de haber emitido varios bonos en los últimos años, incluyendo una emisión de 1.700 millones de dólares en mayo de 2025, y de haber recomprado la mayor parte de su deuda que vence en 2026, estos bonos siguen afectados por las sanciones. La empresa ha declarado que tiene la intención de pagar los bonos al vencimiento. Sin embargo, la decisión sobre si los fondos pueden ser transferidos a los tenedores rusos dependerá del agente de pago y de las instituciones custodias.