El Yuan Legislativo de Taiwán ha aprobado la Ley de Proveedores de Servicios de Activos Virtuales, estableciendo un marco regulatorio integral para los proveedores de servicios de activos virtuales (VASPs) y emisores de stablecoins. La ley exige que las plataformas de criptomonedas obtengan la aprobación de la Comisión Supervisora Financiera (FSC) antes de operar, y que cumplan con estrictos estándares de ciberseguridad, segregación de activos y control interno. Las plataformas ya registradas para la prevención del lavado de dinero deben solicitar una licencia dentro de los 12 meses y recibir la aprobación de la FSC dentro de los 21 meses posteriores a la promulgación de la ley. La emisión de stablecoins requiere la aprobación tanto del banco central como de la FSC, con un requisito de reservas completas. Las operaciones no autorizadas de VASP o stablecoins podrían resultar en hasta siete años de prisión y multas de hasta 100 millones de dólares taiwaneses, mientras que el fraude o la manipulación del mercado podrían conllevar de tres a diez años de prisión y multas que van desde 10 millones hasta 200 millones de dólares taiwaneses.