El banco central de Suecia, el Riksbank, ha recomendado que los ciudadanos mantengan en casa una cantidad de efectivo equivalente a una semana para prepararse ante posibles crisis globales. Esta recomendación forma parte de un esfuerzo más amplio para garantizar la estabilidad financiera y la resiliencia frente a eventos imprevistos que podrían interrumpir los sistemas de pago electrónicos. El Riksbank enfatiza la importancia del efectivo como un respaldo confiable en emergencias, destacando su papel en mantener el acceso a bienes y servicios esenciales.