Un estudio reciente del Centro de Finanzas Alternativas de Cambridge indica que casi el 72% de los cables de fibra óptica submarinos tendrían que fallar para afectar significativamente a la red de Bitcoin. Los investigadores Wenbin Wu y Alexander Neumueller analizaron datos de la red P2P y 68 eventos verificados de fallos en cables para evaluar la resiliencia de la infraestructura de Bitcoin. El estudio destaca que, aunque Bitcoin es robusto frente a fallos aleatorios de cables, es más vulnerable a ataques dirigidos a puntos críticos específicos de cables submarinos. La investigación también subraya el papel del enrutamiento Tor en la mejora de la resiliencia de Bitcoin. La infraestructura de Tor, concentrada en países europeos bien conectados, proporciona una "barrera compuesta contra la interrupción", haciendo que el 64% de los nodos de Bitcoin sean efectivamente "invisibles" para los investigadores. A pesar de los fallos históricos en cables, el estudio no encontró una correlación significativa entre estos eventos y los movimientos del precio de Bitcoin, con un coeficiente de correlación de -0,02.